
Es un humor resonante, es algo que hay que ser y perseguir, hasta llegar adonde nadie pueda alterar tu calma.
Una botella de agua, partícipe de tus momentos sin gracia y también de necesidad, a veces la necesidad nunca esta bien clara, por miedos o por ser orgulloso de decir como es en realidad el deseo, esa cosa imperiosa que puede cambiarte todo y a la vez, detenerte a pensar.
Una botella de agua, partícipe de tus momentos sin gracia y también de necesidad, a veces la necesidad nunca esta bien clara, por miedos o por ser orgulloso de decir como es en realidad el deseo, esa cosa imperiosa que puede cambiarte todo y a la vez, detenerte a pensar.
Hay un camino por donde ir, pero hay quejas. Es ahí donde actua el ojo humano, el más crítico y el más hiriente por la combinación que pueden tomar las dos referencias antes nombradas. Y, pregunto por qué a tanto, por qué tanto o por qué no, manteniendome vivo, pensando que hay ideales por seguir y también, rivales por llamarlos de una manera, que castigan todo lo que digas o sueñes, mantengas o discutas, siempre, por la simple razón de ser únicos en donde estamos y donde vayamos a estar, esas pequeñas diferencias que hacen las grandes distancias entre todos.
Un circo de palabras que vienen y van, cosas que confunden solo por leerlas e interpretar cosas que no tienen sentido, manipulando al sentido común como si estar a la defensiva o querer escapar de los dramas fuera una salida, una sabia me dijo que los problemas siempre saben donde estás, pero a veces trato de confundirlos y actuar de manera evasiva, como corriendo precisamente a ningún lugar.
Hoy, siempre será hoy, y hoy, nada es igual a lo que era o supo ser, como caminar por un lugar más de una vez y no recordar el camino por lo indicado sino por lo vivido.
Hoy, siempre será hoy, y hoy, nada es igual a lo que era o supo ser, como caminar por un lugar más de una vez y no recordar el camino por lo indicado sino por lo vivido.
Dejemos que corra un poco todo, vivamos contentos, alternemos el humor en cuanto a uno mismo, permitamonos reir y soñar, porque solo de eso se trata, no tiene otro sentido desvalorizarse a uno mismo por un supuesto, esencialmente no pensemos en supuestos sin sonreir.
No sé bien adonde se supone que voy, pero dejenme a este ritmo que puedo controlar, ya vendrá lo mejor o lo peor, pero voy a estar en el mismo lugar, aguantando y riendo, sin pensar en que va a pasar.
Dicen que ya no soy yo...
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