Miles de lunas y soles, el punto más enigmático, el centro de las cosas.
Todavía no es tan miércoles para ser tan martes, llegará otro jueves y viernes a seguir. Será domingo y todo comenzará otra vez.
Será el punto enigmático encontrar el valor de la sonrisa, pesar y encontrar el célebre peso de la felicidad, preciso es adornar este momento, pasarlo a un cuarto intermedio. La falta de análisis hace la diferencia ante el éxito y la poca continuidad sobre la ruta.
Volverán aquellos días donde ver los primeros rayos, generaran un escalofrío, dibujaran una sonrisa en el aire y le dispararía, para acabar con la felicidad eterna, esa que me acompaña y hace que no deje de confiar en ella, porque todavía es posible, aunque sea uno de los pocos o quizás el único que mantenga viva la esperanza de vivir, vivir eternamente feliz, sin emociones generadas por algo sin alma.
Mas allá de todo, cantaré por mí y por lo que me espera, porque la pena es esa felicidad que se transforma todos los días en augurio y se termina pensando en que la pena, esa que duele y a veces vale, se esfuma como todo lo malo que los días vayan a traer.
Volverán aquellos días donde ver los primeros rayos, generaran un escalofrío, dibujaran una sonrisa en el aire y le dispararía, para acabar con la felicidad eterna, esa que me acompaña y hace que no deje de confiar en ella, porque todavía es posible, aunque sea uno de los pocos o quizás el único que mantenga viva la esperanza de vivir, vivir eternamente feliz, sin emociones generadas por algo sin alma.
Mas allá de todo, cantaré por mí y por lo que me espera, porque la pena es esa felicidad que se transforma todos los días en augurio y se termina pensando en que la pena, esa que duele y a veces vale, se esfuma como todo lo malo que los días vayan a traer.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario