Los poderes de percepción, mis ilusiones ópticas, sandeces que viajan mil revoluciones por la cabeza, esa que a veces piensa demasiado las cosas, en silencio, sin titubear y pretender respuestas. Otra vez, sentado en ese banco, el mismo donde fui juzgado, una y mil veces lloré pensando en que la vida no era lo que yo creía, que asesinaba a mi alrededor con poca sensatez en mis dichos y actos, que mi trayecto sobre esto que esta pasando divagaba como una nube en días de viento y frío.
Mis sensaciones dejaban mucho que desear, peleaba por mi espíritu y con él, intentando apoyarme sobre mí, para volver a tomar impulso y no pensar en cuanto tiempo más llevará.
Tomé mis cosas, miré a todos de frente, respiré un poco más. Idealice mi soledad, el momento ese de escalofrios, de silencio impertinente en mi sien, de música fuerte y ruido para trasladar al corazón lo más lejos que pudiese, sabiendo que en mi cuerpo no podria estar, tan irradiado de injusticia. Incomprendido, el tiempo se iría a traves de esas cosas que no puedo contener, sentimientos al borde de caer en una bolsa donde todos pretenden estacionarse.
Voy a esperar mi tiempo, y darle a mi corazón ese lugar que necesita, porque aún está dando vueltas en el aire.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario